14/4/17

Las dietas ricas en nueces ayudan a prevenir el cáncer [14-4-17]


Las dietas ricas en nueces ayudan a prevenir el cáncer

Consumir habitualmente una dieta suplementada con nueces podría ralentizar el crecimiento de los tumores colorrectales, gracias a que produce cambios beneficiosos en los genes cancerígenos, según ha mostrado un estudio realizado por el Centro Médico Beth Isreal Deaconess de la Harvard Medical School (Estados Unidos), y publicado en el 'Journal of Nutritional Biochemistry'.

La investigación, liderada por el doctor Christos Mantzoros, es la primera que evalúa si el consumo de nueces puede causar cambios en los micro ácidos ribonucleicos (miARN), los nucleótidos que están implicados en la alteración de la expresión genética y que, probablemente, tengan efectos en la transcripción genética involucrada en los procesos antiinflamatorios, antivasculares y de antiproliferación de las células cancerígenas.

"La investigación demuestra que una dieta con nueces causa cambios significativos en los perfiles de expresión de los miRNA en los tejidos del cáncer de colon e incorpora ácidos grasos protectores en los tumores de colon, ya sea a través de sus efectos directos o a través de los efectos aditivos o sinérgicos de los múltiples compuestos presentes en las nueces", ha explicado el doctor.

Asimismo, Mantzoros ha señalado que, aunque se necesitan estudios adicionales, los miRNAs podrían tener una "potencial" diana terapéutica en el tratamiento de este tipo de cáncer. ESTUDIO REALIZADO EN RATONES

Para realizar el trabajo, los investigadores analizaron a dos grupos de ratones inyectados con células de cáncer de colon. El primero fue alimentado con el equivalente a dos raciones al día de nueces (60 gramos), mientras que el segundo grupo recibió una dieta control similar pero sin nueces.

Después de 25 días, los expertos descubrieron que en los tejidos tumorales de los ratones alimentados con nueces, se había producido un incremento de hasta 10 veces la cantidad total de ácidos grasos Omega-3, incluyendo el ALA, un ácido graso esencial para diversos procesos del cuerpo conocido por reducir la inflamación.

Finalmente, comprobaron la incorporación de ácidos grasos con efectos protectores en el epitelio intestinal de los ratones alimentos con nueces, lo que podría alterar los perfiles de expresión de los miARN.
 
 

9/4/17

La enfermedad sigilosa que conduce al cáncer [9-4-17]


La enfermedad sigilosa que conduce al cáncer

Cerca de 350 mil casos nuevos de linfomas fueron diagnosticados en el mundo en el último año y la enfermedad va a camino a convertirse en la quinta causa de muerte por cáncer, informó ayer la Asociación Linfomas Argentina.

Un informe difundido por esa entidad que agrupa a familiares y pacientes con linfomas precisó que en el mundo hay cerca de un millón de personas con enfermedades malignas en el sistema linfático y la incidencia de esa sintomatología, aumentó entre un 3 y un 7 por ciento.

El linfoma es una enfermedad maligna que afecta al sistema linfático, que es uno de los pilares para la defensa contra las enfermedades.

Esta patología constituye el tercer tumor en frecuencia en los niños, luego del cáncer del sistema nervioso central y la leucemia.

De acuerdo a datos del último Registro Oncopediátrico Hospitalario Argentino (ROHA) la incidencia global de linfomas en niños menores de 15 años es del 12 %, con un promedio anual de 133 casos nuevos por año.

Para luchar e informar de esta enfermedad, este año se creó la asociación local de pacientes y familiares de pacientes Linfomas Argentina. La institución está presidida por una ex paciente con la enfermedad, Haydée González.

Asimismo, Linfomas Argentina también cuenta con el apoyo del deportista – ex jugador de la selección Argentina de hockey - Germán Orozco ex paciente quien se une en esta cruzada. Germán, de 29 años, fue diagnosticado en 1999 Linfoma de Hodgkin. En febrero de 2000 tuvo un autotrasplante de médula y pudo volver a jugar al hockey, llevar una vida normal e inclusive participó de los juegos olímpicos de Atenas 2004 representando al país.

Características de la enfermedad

Hay muchos subtipos diferentes de linfoma, los cuales se dividen en dos tipos principales: Linfoma de Hodgkin (también llamado enfermedad de Hodgkin) y Linfoma No Hodgkin. El Linfoma No Hodgkin es el tipo más común y se presenta fundamentalmente en adultos con un pico de incidencia entre los 45 y 60 años.

Aún se desconoce la causa de aparición de un linfoma, que básicamente es la reproducción anómala y maligna de los linfocitos, células de defensa del organismo.

Los síntomas más comunes son la hinchazón indolora en el cuello, la ingle o la axila producida por el agrandamiento de los ganglios linfático; sudor nocturno, fiebre, pérdida de peso, cansancio y picazón generalizada.

8/4/17

¿Cáncer por azar? Mejor no apuestes contra ti mismo

¿Cáncer por azar? Mejor no apuestes contra ti mismo

Una investigación responsabiliza a la mala suerte de dos tercios de los tumores, pero cuatro expertos españoles aconsejan no abandonar la prevención.

huffingtonpost.es

Si el cáncer es una lotería, ¿para qué voy a cuidarme? Esa pregunta tiene el potencial para echar a perder todo el terreno ganado a la enfermedad en las últimas décadas. Sólo hace falta que se instale en la conciencia colectiva, impulsada por las conclusiones que pueden sacarse de estudios (pero sobre todo de los titulares con los que se anuncian) como el que Cristian Tomasetti y Bert Vogelstein publicaron la semana pasada.

El corolario de esa investigación es que dos tercios de los tumores se deben a cosas que no podemos controlar. Pero no toda la comunidad científica está de acuerdo con esa conclusión, ni con la manera de presentarla al público, ni con lo taxativo de los autores -que ya habían creado polémica con un estudio similar en 2015- al afirmar que los defectos de replicación de las células tiene mucho más que ver con el cáncer que la alimentación o el tabaquismo.

"El riesgo es la interpretación que se dé al estudio. Y él [Tomasetti] ayuda en las formas en las que se expresa, al decir que su descubrimiento va a cambiar la forma en la que pensamos el cáncer... Si escucha eso, realmente uno creería que ha descubierto una cura y todos los demás hemos estado ciegos", dice Óscar Fernández Capetillo, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y uno de los científicos con los que ha hablado El Huffington Post para conocer el calado real de una de las investigaciones sobre cáncer más publicitadas de los últimos tiempos.


PERO ENTONCES... ¿NOS CUIDAMOS O NO?


El trabajo de Tomasetti y Vogelstein, las cabezas visibles de un equipo de investigación del Centro de Cáncer Johns Hopkins Kimmel (EEUU), cuantifica la manera en que una de las principales armas con las que contamos como especie para evolucionar, la replicación de células, se convierte en un enemigo cuando hablamos de cáncer.

Los autores "cuantifican con modelos matemáticos la aparición de mutaciones y llegan a la conclusión de que un tanto por ciento elevado de las mismas ocurren al azar", dice Elena Sancho, del Institut de Recerca Biomédica (IRB). "¿Quiere esto decir -se pregunta- que nos podemos dar a una vida disipada porque hagamos lo que hagamos vamos a tener la misma probabilidad de tener cáncer? No rotundo".

El estudio pone números al riesgo basal que todos tenemos de sufrir cáncer. Pero no debemos ser fatalistas. "No deberíamos quedarnos con el mensaje de que en ciertos casos el cáncer aparecerá de modo inexorable", asegura Glória Pascual, investigadora del IRB y coautora, junto a Salvador Aznar, de una celebrada investigación reciente sobre los mecanismos de la metástasis. A su juicio, "existe la posibilidad de que una célula al dividirse tenga un fallo inevitable e introduzca una mutación oncogénica, pero no hay que olvidar que esta probabilidad aumenta de modo considerable al estar expuesto a factores nocivos".


NO APUESTES CONTRA TI MISMO


Óscar Sánchez Capetillo, miembro del grupo de Inestabilidad Genómica del CNIO y experto por tanto en el sistema de replicación de células, utiliza el ejemplo del dardo y la diana para poner en su contexto el papel que juega el azar en el cáncer:

"Para que una célula se transforme en cancerosa, hace falta que acumule al menos seis mutaciones en seis genes distintos. Cada una de ellas es, digámoslo así, una diana. Les lanzamos dardos desde que nacemos, y los lanzamos en principio a la misma velocidad. Pero uno puede empezar a lanzar dardos mucho más rápido y las seis dianas las hará antes el que tire 200 veces que el que tire cinco".

¿Cómo empezar a lanzar dardos más rápido? Elena Sancho lo explica: "Fumar incrementa el riesgo basal en un 200%, causa mutaciones y causa cáncer. La exposición continuada al sol sin protección también. No curar determinadas infecciones como por ejemplo helicobacter pilori también modificará el riesgo basal, el azar de esa persona de sufrir cáncer de estómago y beber alcohol aumenta tu riesgo al azar de tener cáncer de hígado".

La clave, pues, es no apostar contra uno mismo para reducir al mínimo biológico el papel de la lotería en la que jugamos por el simple hecho de estar vivos.


EL VERDADERO VALOR DE LA INVESTIGACIÓN


"Tomasetti se siente muy cómodo siendo el centro de atención y hay bastante de eso en ese trabajo. Así que hay tratar de minimizar los daños que pueda causar", dice Fernández-Capetillo, el que de manera más clara muestra su desacuerdo con los planteamientos de este investigador. "En lo que se ha publicado no hay investigación stricto sensu, en lo que se refiere a descubrir un concepto nuevo o un nuevo medicamento". "Pone números, y números discutibles, a cosas que cualquier investigador del cáncer del mundo, y mucha gente de la calle, ya sabemos: que la mala suerte influye en el cáncer".

Pero lejos de la "fatalidad de las conclusiones" del trabajo, según Rosa Farràs, científica del Centro de Investigación Príncipe Felipe, puede extraerse algo positivo de él: "Como no podemos intervenir en la detección de los errores replicativos del ADN en los pacientes, deberíamos impulsar los estudios relacionados con el diagnóstico precoz, la terapia personalizada y avanzar en el conocimiento de cómo el sistema inmunológico puede prevenir la propagación de las células tumorales".

En eso coinciden Gloria Pascual y Elena Sancho. La primera asegura que la investigación "viene a concluir la importancia del desarrollo de programas, métodos de screening o diagnóstico precoz" y la segunda contempla una "buenísima oportunidad de insistir en que la población debe pasar las ITVs pertinentes para poder detectar el cáncer en estadios tempranos. La investigación puede desarrollar métodos de diagnóstico precoz, pero es imprescindible que la población los utilice".

27/2/17

Destacan propensión de los albinos a padecer cáncer [27-2-17]


Destacan propensión de los albinos a padecer cáncer

El sector de la población más vulnerable a padecer cáncer es el de los albinos, debido a que carecen de melanina en la epidermis, sustancia que determina el color de la piel y protege al cuerpo de las radiaciones ultravioletas provenientes del Sol.

El especialista Gildardo Espinosa de Luna, académico de la Facultad de Medicina de la UNAM, indicó que los seres humanos con esta condición tienen melanocitos (células que producen melanina) en la dermis, pero son incapaces de sintetizar o producir el pigmento.

Ello, detalló en un comunicado, debido a una mutación genética, que ocasiona que su cabello, piel, cejas y pestañas sean completamente blancos y, en ocasiones, que tengan ojos rojos.

Mencionó que al no contar con protección natural son propensos a sufrir quemaduras de segundo y tercer grado cuando se exponen a los rayos solares, y pueden padecer hiperqueratosis, es decir, endurecimiento en la piel, que ocasiona graves lesiones que pueden derivar en cáncer y, además, presentan envejecimiento prematuro.

También sufren defectos de la vista, como nistagmus (espasmos de los músculos del ojo que producen movimientos oculares rápidos e involuntarios), estrabismo (desviación de uno de los ojos de su dirección normal) y fotofobia (sensibilidad anormal a la luz), que disminuyen la agudeza visual y con el tiempo pueden quedar ciegos.

El experto indicó que el albinismo es una enfermedad hereditaria y existen 30 tipos diferentes; la más frecuente es la tipo II, o albinismo tiroxinasa positivo, donde toda la piel, las pestañas, pelo y cabello carecen de pigmentación y los ojos suelen ser rojos.

La prevalencia en la población es de uno por cada 36 mil nacimientos, y es más abundante entre habitantes de raza negra.

Mientras que el parcial, que se denomina piebaldismo, se manifiesta a través de un mechón blanco en el cabello o manchas claras en el cutis, y las pupilas suelen ser de color negro. También existe el albinismo ocular, que afecta a los ojos.

24/2/17

La lactancia protege a sobrevivientes de cáncer [24-2-17]

La lactancia protege a sobrevivientes de cáncer

Amamantar puede beneficiar a las jóvenes sometidas a tratamientos de cáncer en la niñez, dice un estudio

Las mujeres que han sobrevivido cáncer infantil podrían beneficiarse si amamantan a sus bebés, según una investigación.

Las sobrevivientes de cáncer a menudo presentan un mayor riesgo de trastornos como obesidad o fragilidad en los huesos.

Pero científicos del Hospital Infantil de Investigación St Jude, en Memphis, Estados Unidos, concluyen que la lactancia pude ayudar a neutralizar estos riesgos.

Según el estudio publicado en Journal of Cancer Survivorship(Revista de Supervivencia de Cáncer), la lactancia debe promoverse como parte de las recomendaciones rutinarias de dieta y estilo de vida a las pacientes que sobreviven el cáncer.

El progreso en los tratamientos de cáncer significa que cada vez más pacientes que desarrollan la enfermedad en la niñez sobreviven.

Sin embargo, algunas de ellas presentan un mayor riesgo de problemas de salud más tarde en su vida, lo que se conoce como "efectos tardíos".

En Estados unidos, se calcula que uno de cada 640 jóvenes de entre 20 y 39 años será un sobreviviente de cáncer infantil. Específicamente, 80% de los niños y adolescentes sometidos a tratamientos modernos de cáncer sobreviven.

Esto significa, sin embargo, desafíos importantes de salud, incluidos problemas de crecimiento y desarrollo, disfunción de órganos y dificultades para concebir, debido a los efectos adversos del propio cáncer y de los tratamientos.

Los científicos analizaron estudios publicados sobre el impacto de la lactancia en estos efectos.

Identificaron tres "efectos tardíos" comunes que experimentan las mujeres sobrevivientes de cáncer infantil: déficit de densidad mineral ósea, síndrome metabólico (que puede conducir a obesidad, diabetes y enfermedad cardiovascular) y riesgo de desarrollar otros tipos de cáncer, como el de mama.

Se encontró que la lactancia reduce el riesgo de estos tres efectos.

Riesgos y beneficios

La mineralización ósea puede resultar afectada severamente por los tratamientos de cáncer infantil, por eso algunos sobrevivientes tienen más probabilidades de desarrollar osteoporosis prematura.

La investigación muestra que el amamantamiento podría ayudar a revertir el trastorno porque se ha descubierto que después de la lactancia la densidad ósea de las mujeres a menudo excede los niveles que se tienen antes del embarazo.

Los problemas metabólicos, incluido el índice de masa corporal, también aumentan en algunos sobrevivientes de cáncer.

En particular aquéllos que sufrieron leucemia linfática, cáncer testicular y los sometidos a trasplantes de médula ósea.

Se sabe que la lactancia reduce la incidencia de obesidad.

Los supervivientes de cáncer infantil también presentan un mayor riesgo de volver a desarrollar la enfermedad más tarde en su vida y según los científicos, las mujeres están en mayor riesgo que los hombres debido al cáncer de mama.

La lactancia está asociada con un riesgo menor de cáncer de mama.

Esto demuestra claramente, dicen los investigadores, que el amamantamiento puede ser una buena opción para las jóvenes que sobreviven cáncer.

Apoyo


Otro efecto tardío del cáncer, sin embargo, es la incapacidad de producir leche materna.

En particular las más afectadas podrían ser las mujeres sometidas a tratamientos que afectan los niveles de la hormona de crecimiento.

Éstas incluyen radiación craneal para tratar tumores cerebrales o radiación del sistema nervioso para tratar leucemia.

Los niveles adecuados de la hormona de crecimiento son esenciales para el desarrollo de las mamas para poder lactar más tarde en la vida.

Los científicos afirman que debido precisamente a estas dificultades que podrían enfrentar las madres que han sobrevivido el cáncer, es esencial ofrecerles el apoyo necesario ya sea que puedan o no lactar.

Según el doctor James Klosky, quien dirigió el estudio, "nuestro mensaje es que la lactancia, además de la dieta y el ejercicio, de evitar el consumo de tabaco y de comprometerse en una conducta sexual segura, debe ser una recomendación más para que las sobrevivientes de cáncer infantil puedan potencialmente disminuir los efectos tardíos adversos de los tratamientos de cáncer"

21/2/17

¿La alimentación puede prevenir el cáncer?

¿La alimentación puede prevenir el cáncer?

El doctor Fernando Fombellida, especialista en Estomatología, responde a esta pregunta y da algunas claves para prevenir el cáncer con una dieta sana.

heraldo.es

A día de hoy se puede afirmar sin riesgo a equivocarnos que "la dieta juega un papel importante tanto en el desarrollo, como en la prevención del cáncer". Así lo indica el doctor Fernando Fombellida, autor del libro ''Cocina para vivir: cómo cocinar para prevenir el cáncer'.

A juicio de este especialista en Estomotalogía, "practicando una dieta adecuada, no estamos exentos de padecer un cáncer, pero sí reducimos el riesgo de desarrollarlo". En este sentido, cabe recordar que la prevención afecta más a unos tumores que a otros, siendo los más beneficiados los tumores del área digestiva, como el de boca, esófago, estómago, colon y recto, si bien diferentes estudios subrayan también los beneficios de una dieta equilibrada para prevenir otros tumores como el de mama, pulmón, vejiga, próstata y endometrio.


Alimentos que pueden prevenir el cáncer


Aunque no existen productos "milagrosos" en sí mismos para evitar el desarrollo de un tumor, este especialista define cuáles son los fundamentos de una nutrición preventiva conta el cáncer apoyándose en una serie de alimentos: aquellos que contienen abundantes fitoquímicos, vitaminas, minerales, oligoelementos y fibra dietética y que además, presentan una baja carga glucémica y su aporte calórico es leve o moderado. "Los alimentos que cumplen estas características provienen mayoritariamente del mundo vegetal. Entre ellos -detalla- se encuentran las verduras y las hortalizas, las frutas, los brotes, las hierbas aromáticas (romero, salvia, perejil, apio, cilantro, laurel…), las setas, las legumbres, las algas, los cereales integrales, las semillas (chía, linaza, cáñamo, sésamo…), especias como el curry, la cúrcuma, la pimienta negra, la cayena…, los frutos secos, los alimentos que contienen probióticos (miso, salsa de soja fermentada, el tempeh, verduras fermentadas como el chucrut, o los yogures enriquecidos con probióticos), sin olvidarnos de las infusiones, sobre todo del té verde con jengibre, ni tampoco del aceite de oliva virgen extra".

Sin ir más lejos, un estudio reciente del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn) relacionaba una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva con un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama, mientras que estudios previos hablaban del efecto positivo de este alimento típico de la dieta mediterránea a la hora de ralentizar la progresión de ciertos tumores.

En el extremo contrario, se sitúan las dietas con alto contenido en proteínas y grasas de origen animal, las dietas hipercalóricas y las dietas ricas en alimentos con alta carga glucémica, que a juicio del doctor Fernando Fombellida, pueden favorecer el desarrollo del cáncer. "Este tipo de dietas -advierte este especialista- favorecen la secreción de ciertas hormonas que, a su vez, pueden estimular el crecimiento de los tumores hormonodependientes, aquellos que necesitan del estímulo de estas hormonas para crecer y desarrollarse".


Alimentos cuyo consumo conviene evitar para prevenir el cáncer

Los 'peores' alimentos que podemos consumir en este sentido son los alimentos procesados industrialmente, es decir, alimentos que no existen en la naturaleza, que los fabrica la industria alimentaria y que son ricos en diversos tipos de grasa, azúcares y sal. "Hoy en día, el 61% de las calorías que consumen los españoles provienen de este tipo de alimentos, entre los que se encuentran todo tipo de embutidos, los cereales para el desayuno, muchos productos lácteos, margarinas, bollería y repostería industrial, helados, aceites refinados, pizzas, bebidas azucaradas, todo tipo de alimentos con azúcares añadidos y las chucherías que tanto gustan a los niños". Tampoco nos podemos olvidar del alcohol y de la sal, pues según subraya este especialista, el consumo de estas bebidas "incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de boca, faringe, laringe, esófago, hígado, páncreas, colon y recto (en los hombres) y mama". En lo que respecta a la sal, asegura que no existe una dosis mínima de seguridad en relación con el cáncer, e insiste en que la evidencia a este respecto es que "el consumo excesivo de sal puede incrementar el riesgo de padecer cáncer de estómago".

Por otra parte, Fombellida avisa de que hay alimentos que contienen sustancias que, en el laboratorio y a dosis altas, han demostrado tener propiedades procancerígenas. Por ejemplo, los nitratos, nitritos y nitrosamidas, que están presentes en las carnes procesadas, pero también en las hortalizas; las dioxinas, presentes en los alimentos de origen animal como la leche, el pescado y los huevos; y los pesticidas que se emplean en la agricultura convencional. "Es muy difícil evitar ingerir todo este tipo de sustancias en nuestra dieta habitual. De hecho, las incorporamos en dosis muy pequeñas pero de forma muy continua y se desconoce el efecto que puede tener en el ser humano a largo plazo", advierte este especialista.

Su mejor consejo es "ser siempre conscientes cuando hacemos la compra de lo que compramos, cuando estamos comiendo de lo que comemos, y cuando estamos cocinando, ver cómo los estamos cocinando. El problema es que tanto al comprar, como al cocinar como al comer lo hacemos con el piloto automático puesto, y casi por inercia", sentencia.

12/2/17

La obesidad se vincula con medio millón de casos de cáncer en todo el mundo [12-2-17]


La obesidad se vincula con medio millón de casos de cáncer en todo el mundo, muestra un informe

La mayor cantidad de cánceres relacionados con la obesidad son diagnosticados en América del Norte y Europa, informan los investigadores

La obesidad se asocia con casi 500,000 casos nuevos de cáncer cada año en todo el mundo, y casi dos terceras partes de los cánceres relacionados con la obesidad se producen en América del Norte y Europa, muestra un informe reciente.

El análisis de los datos de 184 países mostró que el peso en exceso se asoció con 345,000 (el 5.4 por ciento) de los cánceres nuevos en las mujeres en 2012, y con 136,000 (el 1.9 por ciento) de los cánceres nuevos en los hombres en el mismo año.

Entre las mujeres, los cánceres de mama, de endometrio y de colon después de la menopausia conformaron casi tres cuartas partes (250,000 casos) de los cánceres relacionados con la obesidad, mientras que los cánceres de colon y de riñón conformaron más de dos terceras partes (casi 90,000 casos) de los cánceres relacionados con la obesidad en los hombres.

El exceso de peso se asoció con alrededor del 8 por ciento de los cánceres en las mujeres y del 3 por ciento de los cánceres en los hombres en los países desarrollados, frente al 1.5 por ciento de los cánceres en las mujeres y el 0.3 por ciento de los cánceres en los hombres en los países en desarrollo.

En 2012, la cantidad más alta de cánceres relacionados con la obesidad se observó en América del Norte, con más de 110,000 casos (el 23 por ciento del total mundial), mientras que la cantidad más baja se dio en África subsahariana, con 7,300 casos (el 1.5 por ciento del total global). En Europa, hubo 66,000 casos de cáncer relacionados con la obesidad.

Las tasas de cánceres relacionados con la obesidad variaron ampliamente en los distintos países. Entre los hombres, las tasas fueron particularmente altas en la República Checa (el 5.5 por ciento de los casos nuevos de cáncer en 2012), en Jordania y en Argentina (el 4.5 por ciento), y en Reino Unido y Malta (el 4.4 por ciento). Entre las mujeres, las tasas fueron más altas en Barbados (el 12.7 por ciento), la República Checa (el 12 por ciento) y Puerto Rico (el 11.6 por ciento).

Las tasas más bajas fueron en los países de África subsahariana, con menos del 2 por ciento en los hombres y menos del 4 por ciento en las mujeres, según el estudio publicado en la edición del 25 de noviembre de la revista The Lancet Oncology.

"Nuestros hallazgos añaden respaldo para un esfuerzo global que aborde las crecientes tendencias a la obesidad. La prevalencia global de obesidad en adultos se ha duplicado desde 1980. Si esa tendencia continúa, sin duda aumentará el sufrimiento por el cáncer, sobre todo en América del Sur y en África del Norte, donde se han observado los mayores aumentos en la tasa de obesidad en los últimos 30 años", señaló en un comunicado de prensa de la revista la líder del estudio, la Dra. Melina Arnold, de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (International Agency for Research on Cancer).

"Si el 3.6 por ciento de todos los cánceres se asocian con [el sobrepeso y la obesidad], se trata de casi medio millón de casos de cáncer, pero esa cifra es grande sobre todo porque la población mundial es grande", escribió en un editorial que acompaña al estudio el Dr. Benjamin Cairns, de la Universidad de Oxford, en Reino Unido.

"Los recursos sanitarios globales específicamente para la prevención del cáncer no son tan grandes, y los recursos dirigidos a la obesidad deben equilibrarse contra los dirigidos a otras causas importantes de cáncer, sobre todo las infecciones y el uso de tabaco, ya que cada uno de esos factores se asocia con una proporción mucho mayor de casos", señaló.

Aunque el estudio mostró una asociación entre la obesidad y un número creciente de casos de cáncer en todo el mundo, no probó causalidad.
 

9/2/17

El enfermo de cáncer tiene derecho a estar triste y a enfadarse

«El enfermo de cáncer tiene derecho a estar triste y a enfadarse»
  • María Ángeles Hernández, psicóloga experta en la atención a enfermos oncológicos
  • «No hay ningún estudio concluyente que diga que la gente optimista se cura y que la que no lo es, no se cura»
ideal.es

El cáncer también viaja en patera. En Granada ha ocurrido. Hace ya algún tiempo, por ejemplo, un chaval africano llegó a este lado del Estrecho con varias infecciones muy graves y un sarcoma -un tumor que anida en los huesos, el tejido muscular, etc- en un brazo. Ese era su equipaje. Ni un papel. Nada.

Dice el profesor José Antonio Marina que para educar a un niño hace falta la tribu entera. También para curarlo. Sin aspavientos ni ruidos, la 'tribu entera' -sanitarios, organizaciones no gubernamentales, instituciones...- se puso manos a la obra y dio una solución razonable a un caso muy complejo. Hubo obstáculos que superar y fue duro, claro que sí, pero la historia tuvo un final positivo. Con su medicación y sus revisiones, el joven cumplió la mayoría de edad y sigue viviendo en España. Sostienen los manuales de periodismo que las buenas noticias no venden, pero ahí están.

María Ángeles Hernández (Granada, 1967) es psicóloga de la Asociación Española Contra el Cáncer de la provincia desde hace 23 años y fue uno de los eslabones de la cadena que permitió salir a flote a aquel inmigrante africano herido por la enfermedad y la pobreza.

Casada y madre de cuatro hijos -uno de ellos ya es universitario-, María Ángeles atiende a diario a pacientes oncológicos que necesitan un 'suplemento' anímico. Y le apasiona lo que hace.

Aparte de sus conocimientos académicos y de su dilatada experiencia en el campo de la oncopsicología, la experta es dueña de una sonrisa que prácticamente alumbra. Una excelente herramienta cuando la oscuridad quiere instalarse en la mente de un enfermo.

Visto desde fuera, su trabajo parece muy duro.


Parece que las personas que trabajamos en oncología somos especiales, pero es como todo: yo creo que no podría trabajar en prisiones o en drogodependencias, lo veo mucho más difícil. Es verdad que en el tema de oncología hay situaciones que a veces son vitalmente muy duras, porque se unen procesos de enfermedad, de sufrimiento, de muerte... Y en todas las edades y todas la circunstancias. Pero, por otro lado, la gratificación es tanta que te gusta.

¿Qué es para usted la muerte?

El hecho de haber empezado a trabajar con 26 años en la Asociación Española Contra el Cáncer me ha ayudado a recolocar lo que es importante..., me ha ayudado a tener presente que la muerte está ahí. Y con esto no quiero decir que sepa cómo afrontarla. Dependerá de las circunstancias vitales en que me encuentre. Pero nadie quiere morirse. Ni siquiera el que se suicida quiere morir: lo que busca es dejar de sufrir.

Ha comentado que atienden a personas de todas las edades, ¿es más complicado cuando se trata de niños?

Efectivamente, atendemos a niños oncológicos y a sus familias en el Materno Infantil. En general, el proceso de adaptación de los niños es mejor. Por ejemplo, llevan mejor el tema de la caída del pelo por la quimio. Nosotros cubrimos todo el proceso de la enfermedad: el diagnóstico, los tratamientos y cuando ya hay una situación de supervivencia, que suele ser un momento duro.

¿Por qué?

Porque, a veces, la enfermedad es tan dura que lo que prima es la superviviencia. Es como cuando las gacela corre y no mira si se hace daño, pero cuando para se da cuenta de que está un poco lesionada. Además, y por suerte, cada vez hay más supervivencia en el cáncer, pero también hay secuelas y un miedo a la recaída... Y aceptar las limitaciones, que uno no está como antes, es complejo. Y tenemos que estar ahí.

¿Todos los pacientes de cáncer necesitan ayuda psicológica?


No. Aproximadamente, la mitad de los pacientes tienen un buen proceso de adaptación a la enfermedad y no necesitan soporte especializado, por decirlo de alguna forma. Pero soporte emocional necesitan todos. Y en oncología, este nivel básico de soporte lo proporcionan los médicos y la enfermería. Tienen un papel muy potente. Pero hay otro 50% de los pacientes que sí tienen dificultades para adaptarse emocional y psicológicamente a la enfermedad. Son personas que, en principio, presentan reacciones que pueden ser normales: ansiedad, nerviosismo, preocupaciones, cierta alteración en el estado de ánimo..., pero si estas reacciones tienen una intensidad que les dificulta funcionar, pues es cuando hay que intervenir. Y que conste que no se trata de ser 'supermanes' ni 'superwomans'.

Pues está muy extendida la creencia de que el enfermo de cáncer debe tener siempre buen ánimo para curarse, ¿es cierto?

No. El enfermo de cáncer tiene derecho a estar triste, a inquietarse y a enfadarse. Es que estamos hablando de una situación que puede amenazar la vida. Si no nos inquietásemos, estaríamos locos. Además, ese esfuerzo para intentar estar bien puede generar más estrés en el paciente. Hay que tener cuidado con mensajes como ese de que el ánimo es un 50% de la curación. La gente quiere ayudar al paciente y que mantenga el ánimo, porque también para el entorno es duro ver a una persona decaída. Pero en esos momentos lo que necesita el paciente es comprensión, espacio para sentir..., porque las emociones no se gestionan conteniéndolas, sino expresándolas, hablando, compartiendo. Hay que informar al paciente de que es legítimo y normal que se encuentre decaído. Y también hay que informar y formar a las familias. Cuando no dejamos que un paciente se exprese, lo que hace es tragarse las emociones. Y la emoción contenida hace más daño. ¿Es importante estar lo mejor posible a nivel anímico?: sí, pero no por eso te vas a curar o no te vas a curar. No hay ningún estudio concluyente que diga que la gente optimista y positiva se cura y que la que no lo es, no se cura. Siempre pongo el ejemplo de las presas de los embalses, que son muy fuertes, pero tienen aliviaderos. Y por esos aliviaderos sale agua que es buena: sale canalizada, riega los campos y llega al mar sin hacer daño. ¿Qué pasaría si taponásemos los aliviaderos? Pues que reventaría la presa y el agua se desbordaría.

¿Qué es lo primero que piensa una persona cuando le dicen que tiene cáncer?


Hombre, las connotaciones que tiene la palabra cáncer siguen estando ahí. Pero cada vez hay más personas que nos dicen que saben que les espera un tiempo de tratamiento y que luego se curarán. Pero, vamos, lo que hay normalmente es una preocupación por la familia, que afecta más a las mujeres. Todavía es así. No se permiten venirse abajo.

¿Y no querer saber también es una opción?


También es legítimo. Existe el derecho a saber, pero también el derecho a no saber. Pero a veces es necesario que los pacientes sepan algo más de la enfermedad que tienen, porque igual tienen previsto hacer, por ejemplo, una inversión, pensando que están bien y no es así. No es habitual, pero puede ocurrir.

¿Se ríen mucho en este trabajo?

Sí, nos reímos mucho. Hay buen humor. En las salas de oncología hay situaciones muy tristes, pero, en general, hay buen humor. Este trabajo te aporta mucho. Yo a los pacientes les doy las gracias. Mi vida se ha enriquecido mucho con ellos. Los pacientes te dan lecciones de vida.

¿Y hay tiempo para llorar?

También se llora. Aunque es verdad que, con el tiempo, vas aprendiendo a no 'sobreimplicarte'. Implicarte, tienes que implicarte, pero hay situaciones que ves que te enganchas demasiado.

¿Cómo desconecta, si es que se puede?


En la asociación en Granada estamos seis psicólogas y tenemos la suerte de que podemos hablar mucho entre nosotras. Y eso creo que ayuda mucho.

O sea, que también van al psicólogo.

Yo no he ido, pero si tuviera que ir, iría, ja, ja, ja. Pero es lo que decía antes, entre nosotras nos damos mucho apoyo. El equipo es muy importante. Hablar con los oncólogos o con el personal de enfermería es muy importante. Y luego es fundamental tener una vida 'fuera de': la familia, el ocio, una buena red de amigos... Hay que desconectar.

¿Está cerca la cura del cáncer?


Ya hay procesos oncológicos que se están curando. Cuando yo empecé, un diagnóstico de una metástasis hepática significaba que el paciente se nos iba, pero ahora ya hay tratamiento para esas metástasis hepáticas.

1/2/17

¿Aspirina para combatir cáncer de colon? [1-2-17]

¿Aspirina para combatir cáncer de colon?
Tomar una aspirina ayuda al dolor de cabeza y a… ¿prevenir el cáncer de colon?

Un estudio publicado este lunes por científicos de las universidades de Newcastle y Leeds en Gran Bretaña señala que una de estas pastillas al día puede ayudar a prevenir el desarrollo de cáncer de colon en pacientes con sobrepeso.

La investigación descubrió que los pacientes con sobrepeso que padecían una mutación genética hereditaria -conocida como síndrome de Lynch- tenían el doble de posibilidades de desarrollar cáncer, pero el riesgo se neutralizaba con una dosis regular de aspirinas.

El síndrome de Lynch afecta los genes responsables de detectar y reparar el ADN dañado, por lo cual alrededor de la mitad de quienes lo padecen desarrollan tumores malignos.

El estudio fue publicado en el medio especializado Journal of Clinical Oncology, tomando en cuenta datos de 1,000 pacientes albergados en 43 hospitales de 16 países del mundo.

Esto es “un importante avance para la gente que padece el síndrome”, dijo Jhon Burn, investigador de genética clínica en la Universidad de Newcastle.

“Muchas personas tienen problemas con su peso y estos descubrimientos sugieren que el riesgo extra de padecer cáncer puede ser neutralizado”, señaló el científico.

John Mathers otro de los desarrolladores del estudio mencionó que la forma más efectiva de vivir sanamente es mantener un peso equilibrado y buena nutrición.

“Sin embargo, para muchos pacientes la pérdida de peso puede ser muy difícil, así que una simple aspirina podría ayudar a este grupo”, aseguró.

El ensayo clínico fue supervisado por la fundación de hospitales de Newcastle, que depende del Servicio Nacional de Salud británico. Estuvo financiado por el Consejo de Investigaciones Médicas de Gran Bretaña, el centro de investigaciones Cancer Research y la farmacéutica Bayern Pharma. - (Agencias)

29/1/17

La acidez estomacal sin tratar podría aumentar el riesgo de cáncer de esófago [29-1-17]


La acidez estomacal sin tratar podría aumentar el riesgo de cáncer de esófago, según un estudio

La obesidad y una mala dieta contribuyen al reflujo ácido, que a veces se relaciona con la letal enfermedad

Las tasas de cáncer de esófago han aumentado debido a una falta de concienciación sobre qué provoca la enfermedad y cómo prevenirla, señalan expertos.

El esófago es el tubo muscular que lleva comida y líquidos de la boca al estómago. En 2001 hubo seis veces más casos de cáncer de esófago que en 1975, según un equipo de la Universidad de California, en Los Ángeles. Los investigadores anotaron que una forma clave en que las personas pueden reducir el riesgo de la enfermedad es la gestión de la acidez y el reflujo ácido, con frecuencia llamado enfermedad del reflujo gastroesofágico o ERGE.

"La obesidad y una mala dieta han aumentado el número de personas que sufren de reflujo ácido", advirtió en un comunicado de prensa de la UCLA el Dr. V. Raman Muthusamy, profesor clínico asociado de medicina y director de endoscopia del Centro de Trastornos Esofágicos de la universidad.

Si no se trata, la ERGE puede hacer que el ácido estomacal se devuelva repetidamente al esófago, provocando causas en el revestimiento del tejido. Esa afección se conoce como esófago de Barrett, y las personas diagnosticadas con Barrett podrían tener hasta 40 veces más probabilidades de desarrollar cáncer de esófago, explicaron los expertos de la UCLA.

Para complicar el asunto, las personas con cáncer del esófago podrían no experimentar síntomas excepto acidez, lo que podría prevenir una detección precoz de la enfermedad, dijeron Muthusamy y su colega, el Dr. Kevin Ghassemi, director de programas clínicos del Centro de Trastornos Esofágicos de la UCLA.

"La identificación, el tratamiento y la gestión tempranos de los cambios en el revestimiento del esófago son esenciales para detectar los problemas pronto", enfatizó Ghassemi en el comunicado de prensa.

Para ayudar a las personas a saber cuándo preocuparse sobre el reflujo ácido o la acidez y reducir los riesgos asociados con la afección, Muthusamy y Ghassemi ofrecieron los siguientes consejos:

  • Todo el que experimente acidez más de una vez por semana debe consultar al médico para gestionar la afección.
  • Pierda el peso de más. Tener sobrepeso puede empeorar el reflujo ácido y la acidez.
  • Evite comer demasiado de una vez, y manténgase recto tras comer. Reclinarse con el estómago lleno puede empeorar los síntomas.
  • Participe en actividad física ligera tras comer, ya que el ejercicio puede ayudar en la digestión.
  • Todo el que tome fármacos para el reflujo (como Prilosec, Nexium, Prevacid, Zantac o Pepcid) debe tomarlos con regularidad para reducir el nivel de ácido estomacal.
  • Hágase una exploración del cáncer de esófago. Los hombres blancos a partir de los 50 años que han sido afectados por el reflujo ácido durante más de diez a quince años deben considerarse para la exploración del esófago de Barrett. Si se detectan pronto, los cambios en el revestimiento del esófago se pueden tratar.
  • No fume.
  • Evite la cafeína, el alcohol y la comida grasa, que pueden aumentar el riesgo de reflujo ácido.
  • Las personas que toman ciertos medicamentos para el corazón y la presión arterial, como los bloqueadores del canal del calcio y los nitratos, podrían estar en mayor riesgo de reflujo ácido. Esos pacientes deben discutir sus factores de riesgo y opciones de tratamiento con el médico.
  • No use ropa ajustada.