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12/10/17

Alimentos que combaten el cáncer


Alimentos que combaten el cáncer

Alimentos que combaten el cáncer

Muchas investigaciones han puesto de manifiesto que algunos alimentos pueden ayudar a prevenir el cáncer.

La nutrición es, sin duda, una parte importantísima cuando hablamos del tratamiento contra el cáncer. Ingerir alimentos adecuados antes, durante y después de un tratamiento nos ayudarán a sentirnos mejor y a que nuestro organismo se encuentre con mucha más fuerza para hacer frente al  cáncer.

Afortunadamente, contamos con una gran variedad de alimentos que se convierten en auténticos aliados y protectores frente al cáncer por sus propiedades anticancerígenas.

Los compuestos activos de algunos de ellos evitan el crecimiento y la proliferación de células tumorales, como la vitamina A de la zanahoria, el licopeno del tomate o las fresas, los indoles presentes en las coles; la vitamina A de la zanahoria o el melocotón; los flavonoides de los cítricos, las antocianinas y fenoles de las uvas o las berenjenas o la luteolina de melón o las espinacas.

No olvidemos que llevar un estilo de vida sano -incluyendo la dieta- es crucial para no desarrollar alguno de los muchos tipos de cáncer que existen, pues entre el 20% y el 25% de los tumores malignos podrían evitarse con una dieta adecuada.

Aunque nos resulte sorprendente, teniendo en cuenta los números de pacientes que barajamos hoy día, el cáncer es una enfermedad que lleva afectando al ser humano desde hace siglos. Incluso se han encontrado tumores en fósiles de momias egipcias o referencias a los mismos en escritos de miles de años como el Papiro de Egipto Ebers.

Algunos de los alimentos de consumo habitual cuyas propiedades nos pueden proteger frente al cáncer son, entre otros: el aceite de oliva virgen extra, el tomate, el brócoli, el trigo, la soja, la cúrcuma, la granada, las setas, el aloe vera, el ajo, el té verde, la lechuga, las espinacas, los frijoles, las nueces, las naranjas y los limones.

A evitar: Hay que evitar comer en exceso las carnes (tienen mucho colesterol) y alimentos con muchas: grasas y calorías, café, edulcorantes y conservantes.

Para más información al respecto, siempre podemos acudir a la página de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), entidad benéfica que lleva ayudando a los ciudadanos desde su fundación por Orden Ministerial en el año 1953.


Tomate

El licopeno, presente en el  tomate fresco y sus derivados, ha demostrado su capacidad para inhibir la proliferación celular, al tiempo que posee un efecto anti-carcinogénico y anti-aterogénico, al intervenir en la comunicación intercelular y modular los mecanismos inmunológicos.


Granada

La granada contiene elementos que inhiben el movimiento de las células cancerígenas y reducen la metástasis, evitando la expansión del cáncer, según revelaba un reciente estudio realizado en la Universidad de California.


Café

Según un estudio de la Universidad de Rutgers (EE UU), beber café e incluso aplicarlo directamente sobre la piel es eficaz para prevenir el cáncer de piel, ya que la cafeína inhibe una proteína llamada ATR que, al ser neturalizada, lleva a la destrucción de las células dañadas por los rayos ultravioletas tras una excesiva exposición al sol.


Leche

Al igual que los huevos, la leche tiene propiedades anticancerígenas por su alto contenido en vitamina D. Además, se ha descubierto recientemente que la leche materna, además de fortalecer el sistema inmunológico del bebé, previene tumores infantiles agresivos gracias a dos de las proteínas que contiene (TRAIL y “Hamlet”).


Ciruelas y melocotones

Las últimas investigaciones han revelado que los extractos de ciruela y melocotón ayudan a destruir las células del cáncer de mama, incluso a las más agresivas, sin dañar a las células sanas, lo que abre las puertas a nuevos tratamientos de quimioterapia sin efectos secundarios.


Nueces

Científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad Marshall en Estados Unidos demostraron que tomar un puñado de nueces al día reduce el riesgo de padecer cáncer de mama por su alto contenido en ácidos grasos omega-3, antioxidantes y fitosteroles


Brócoli

La clave está en su elevado contenido en isotiocianatos. Esta sustancia, también presente en el repollo y la coliflor, elimina la proteína del gen p53 defectuoso que provoca el crecimiento anormal de las células.


Orégano

Según una investigación llevada a cabo por la Universidad Long Island (EE UU), uno de los componentes del orégano, el carvacrol, induce apoptosis o muerte celular programada en las células tumorales de la próstata. Esta superespecia tiene además propiedades anti-inflamatorias y actúa como antibiótico.


Huevos

El licopeno, presente en el tomate fresco y sus derivados, ha demostrado su capacidad para inhibir la proliferación celular, al tiempo que posee un efecto anti-carcinogénico y anti-aterogénico, al intervenir en la comunicación intercelular y modular los mecanismos inmunológicos.


Vino

De acuerdo con un estudio reciente, los hombres que beben alrededor de cuatro copas de vino tinto a la semana reducen en un 50% el riesgo de contraer cáncer de próstata. Este efecto se debe al antioxidante resveratrol, que reduce los niveles de hormonas masculinas, como la testosterona, que estimulan el crecimiento tumoral. Sin embargo, no olvidemos que existe evidencia científica que expone que beber alcohol en exceso está asociado con un mayo riesgo de cáncer de la cavidad oral y la faringe. El alcohol también puede aumentar el riesgo de cáncer de mama al dañar el ADN de las células.


 Té verde


Debido a su alto contenido en polifenoles y antioxidantes, el  té verde (y también el té negro) es una poderosa bebida anticancerígena. Evita que las células cancerígenas se dividan y se multipliquen, lo que lo convierten en un estupendo aliado para ayudar a combatir esta enfermedad.


Trigo y centeno

Según el Instituto Americano de Investigación del Cáncer, los cereales, como el trigo o el centeno, contienen una serie de ingredientes que eluden el cáncer. Estos alimentos tienen la capacidad de acelerar el tránsito intestinal y ayudar a prevenir el cáncer de páncreas, estómago, colon y mama.


Aceite de oliva

Este oro líquido tiene muchos beneficios. En particular, sus compuestos polifenólicos ayudan a combatir el cáncer de mama en sus fases más agresivas. Además, gracias a sus propiedades, que facilitan la transformación de los alimentos, impiden la absorción de grasas y azúcares nocivos para el organismo.


Aloe vera

La planta de aloe vera tiene la capacidad de reforzar nuestro  sistema inmunológico y prevenir los daños de las fases germinales del cáncer de páncreas y pulmón.


Manzanas

Toma  manzanas para evitar el cáncer. Según un estudio realizado por investigadores del Instituto Mario Negri de Milán (Italia), y publicado en la revista Annals of Oncology, el consumo regular de manzanas reduce significativamente el riesgo de padecer diversos tipos de cáncer, como el de esófago, el ovárico, el colo-rectal o el de próstata. Además, los fitoquímicos de este fruto previenen el cáncer de pecho.


Frutos rojos

Ya hemos hablado de las ciruelas. Pues, en general, los frutos rojos, especialmente los  arándanos aportan antioxidantes y flavonoides que se encargan de limpiar todos los radicales del cuerpo, responsables de dañar las células.


Chile

Un equipo de científicos de la Universidad Bernardo O'Higgins (Chile) anunció que, mediante el uso de moléculas vegetales modificadas, podrían devolverle la capacidad de "suicidarse" a las células tumorales, atacando así el tumor "desde dentro", pudiéndose convertir en una posible cura para el cáncer. No en vano, el  chile y otros tipos de picantes contienen un compuesto llamado capsaicina, muy efectivo combatiendo el cáncer de intestino, colorrectal y de próstata.


Comino

El comino es un ingrediente habitual en la cocina asiática. Esta especia de color amarillo es rica en fitoquímicos, sustancia que te protegerá contra la inflamación del  cáncer.


Semillas de lino

Las semillas de lino destacan por su alto contenido en omega3. Contienen, además, compuestos llamados lignanos y fibra dietética que tienen múltiples beneficios para nuestra salud: previenen el estreñimiento, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la osteoporosis. La linaza posee así tres elementos que pueden reducir el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer: el ácido alfa-linolénico, un ácido graso esencial omega-3; los lignanos, que son fitoestrógenos y antioxidantes; y la fibra dietética.


Ajo

El ajo es otro de los alimentos que previene y combate el cáncer gracias a su alto contenido en antioxidantes como la lisina y la quercetina que, además, es muy utilizado para prevenir  resfriados.
Podemos tomarlo crudo, cocinándolo como condimento en nuestras comidas o salas o incluso en ensaladas y pastas. El beneficio es el mismo.


Jengibre

El jengibre es un poderoso antioxidante que ayuda a reducir los radicales libres de nuestro organismo, tiene propiedades antitumorales. De hecho, es incluso más eficaz que muchos fármacos contra el cáncer. Entre otras cosas, la raíz del jengibre reduce los tumores en la próstata. Así lo confirmó un estudio de la Georgia State University, que evidenció que el extracto de jengibre hizo disminuir el tamaño de los tumores de próstata hasta un 56% en un grupo de roedores.


Espinacas

Las verduras de hoja verde como las espinacas, las acelgas o la  lechuga son vegetales con un alto rango de carotenoides responsables de liberar los radicales libres que dañan nuestro cuerpo. Las espinacas tienen un súper poder anticancerígeno, pues se han identificado al menos 13 compuestos diferentes de flavonoides en las espinacas que funcionan como antioxidantes o como agentes anti-cancerígenos.


Cebolla

Las cebollas contienen flavonoides, encargados de proteger las células. Esta planta bulbosa del género Allium es una gran aliada contra el cáncer gracias a sus compuestos orgánicos ricos en azufre. Previene e inhibe el desarrollo del cáncer.


Perejil


Al igual que el orégano, el perejil también posee múltiples beneficios asociados al cáncer: funciona como un desinflamatorio, antifúngico, antiviral y antiespasmódico. El compuesto llamado apigenina, es un flavonoide que acorta la vida de las células cancerosas. También está presente en la menta o el apio.


Yogur

Los alimentos lácteos tienen sus pros y sus contras; aunque son una buena fuente de calcio, también pueden ser altos en grasa. Cuando se trata de los efectos de los productos lácteos que nos ponen en mayor riesgo de cáncer de mama, un nuevo estudio encuentra que es conflictivo. Así, mientras el  queso (no todos los tipos de queso, pero sí el cheddar o similares) puede aumentar el riesgo de cáncer de mama, el yogur puede reducirlo.


Salmón

El salmón, la trucha, el arenque, las sardinas o la caballa son grandes  aliados contra el cáncer. En general estas especies de pescados azules son ricas en grasas omega-3 que reducen la inflamación del cuerpo. Los ácidos grasos omega-3 poseen un efecto anti-cancerígeno sobre todo en el cáncer de colon, mama, melanoma maligno y leucemia.


Soja

Los productos de soja han sido relacionados con una menor incidencia en cáncer de pecho. Un estudio en el Reino Unido encontró que 11 gramos de soja al día reducen las recaídas y la tasa de mortalidad entre las mujeres con un diagnóstico de  cáncer de mama.


Cúrcuma

Esta especia de color anaranjado usada frecuentemente en la cocina hindú tiene propiedades antiinflamatorias. La cúrcuma posee un polifenol llamado curcumina que destruye las células cancerígenas y bloquea una proteína asociada con el cáncer gastrointestinal.


Batatas

Las batatas poseen un alto contenido de beta-caroteno y tocoferol, que estimulan el sistema inmunológico. Por si esto fuera poco, son unas estupendas aliadas de nuestro organismo, ya que eliminan los químicos que son causantes del cáncer, mejoran la  memoria y previenen las enfermedades cardiovasculares.


Tofu

Un compuesto del tofu, la genisteína, posee propiedades antioxidantes que inhiben el crecimiento de las células del cáncer. Tomar unos 10 miligramos de tofu al día nos ayudará a disminuir la recurrencia del cáncer de mama en un 25%.


Carne orgánica

Las carnes orgánicas, incluyendo carne de res o hígado de pollo, son recomendadas en muchas dietas que combaten el cáncer ya que se consideran uno de los alimentos más densos en nutrientes del planeta y extremadamente altos en vitamina B12. El consumo de carnes orgánicas ayudará a limpiar el hígado y mejorar la capacidad de eliminar toxinas de la sangre y el tracto digestivo. Estos alimentos ricos en minerales pueden ayudar a contrarrestar los efectos del alcohol, los medicamentos recetados, las alteraciones hormonales, los altos niveles de triglicéridos, el bajo contenido de potasio, la obesidad y las infecciones virales.


Cítricos

Los pigmentos de colores brillantes que encontramos en los alimentos vegetales son una señal segura de que están irradiando fitoquímicos, especialmente antioxidantes carotenoides. Esta es exactamente la razón por la que es deseable que nuestro plato sea una especie de arco iris. Los carotenoides (alfa-caroteno, betacaroteno, licopeno, luteína, criptoxantina) son derivados de la vitamina A que se encuentran en muchos cítricos, así como en bayas, calabazas y otros alimentos vegetales.
Cuando se trata de verduras ricas en carbohidratos, los estudios demuestran que los carbohidratos complejos, incluyendo las batatas, zanahorias, remolachas, otros tubérculos y alimentos de grano entero, están relacionados con un riesgo reducido de varios tipos de cáncer. Por el contrario, la ingesta de grano refinado y de alimentos de alta carga gliuémica se asocian con un mayor riesgo de diferentes tipos de cáncer, incluyendo el de  mama y el colorrectal.


14/4/17

Las dietas ricas en nueces ayudan a prevenir el cáncer [14-4-17]


Las dietas ricas en nueces ayudan a prevenir el cáncer

Consumir habitualmente una dieta suplementada con nueces podría ralentizar el crecimiento de los tumores colorrectales, gracias a que produce cambios beneficiosos en los genes cancerígenos, según ha mostrado un estudio realizado por el Centro Médico Beth Isreal Deaconess de la Harvard Medical School (Estados Unidos), y publicado en el 'Journal of Nutritional Biochemistry'.

La investigación, liderada por el doctor Christos Mantzoros, es la primera que evalúa si el consumo de nueces puede causar cambios en los micro ácidos ribonucleicos (miARN), los nucleótidos que están implicados en la alteración de la expresión genética y que, probablemente, tengan efectos en la transcripción genética involucrada en los procesos antiinflamatorios, antivasculares y de antiproliferación de las células cancerígenas.

"La investigación demuestra que una dieta con nueces causa cambios significativos en los perfiles de expresión de los miRNA en los tejidos del cáncer de colon e incorpora ácidos grasos protectores en los tumores de colon, ya sea a través de sus efectos directos o a través de los efectos aditivos o sinérgicos de los múltiples compuestos presentes en las nueces", ha explicado el doctor.

Asimismo, Mantzoros ha señalado que, aunque se necesitan estudios adicionales, los miRNAs podrían tener una "potencial" diana terapéutica en el tratamiento de este tipo de cáncer. ESTUDIO REALIZADO EN RATONES

Para realizar el trabajo, los investigadores analizaron a dos grupos de ratones inyectados con células de cáncer de colon. El primero fue alimentado con el equivalente a dos raciones al día de nueces (60 gramos), mientras que el segundo grupo recibió una dieta control similar pero sin nueces.

Después de 25 días, los expertos descubrieron que en los tejidos tumorales de los ratones alimentados con nueces, se había producido un incremento de hasta 10 veces la cantidad total de ácidos grasos Omega-3, incluyendo el ALA, un ácido graso esencial para diversos procesos del cuerpo conocido por reducir la inflamación.

Finalmente, comprobaron la incorporación de ácidos grasos con efectos protectores en el epitelio intestinal de los ratones alimentos con nueces, lo que podría alterar los perfiles de expresión de los miARN.
 
 

4/10/16

Alimentos que previenen el cáncer: ¿realmente existen?

Alimentos que previenen el cáncer: ¿realmente existen?

Aquí te decimos qué pasa con esos alimentos que mucho se ha dicho que previenen el cáncer

nuevamujer.com.-Por Olivia O'Gam Espinosa G.

En los últimos años se ha puesto mayor atención en la dieta diaria, pues se considera una de las claves para prevenir y erradicar ciertas enfermedades. Y es que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), "Una dieta saludable ayuda a protegernos de la malnutrición en todas sus formas, así como de las enfermedades no trasmisibles como la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer".

Mucho se ha hablado sobre la existencia de alimentos que ayudan a prevenir el cáncer y diversos centros de investigación han realizado pruebas al respecto. Lo cierto es que, de acuerdo con la American Cancer Society (ACS) y el instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos, hasta ahora no existe suficiente evidencia para determinar que ciertos alimentos erradiquen o prevengan la aparición de cáncer. Sin embargo, aún se realizan estudios y se pugna por una alimentación saludable.

Es vital acudir a revisiones médicas periódicas, especialmente si se tiene una historia familia de diversos casos de cáncer. Si ya estás en tratamiento, no modifiques tu dieta asignada sin la aprobación de tu médico.

A continuación, 3 alimentos de lo que se estudian sus efectos para prevenir el cáncer.


- Ajo.  El European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition, un estudio que analiza los efectos de la alimentación en el cáncer, asoció el consumo de ajo y cebolla con un menor riesgo de cáncer intestinal, aunque también se habla de que puede tener el mismo efecto en otros tipos de cáncer como estómago, colon, esófago, páncreas y de seno. El INC en Estados Unidos reconoce que el ajo podría tener propiedades anticancerígenas.

Pese a esto, no hay que perder de vista que se han realizado estudios en China, Francia y Estados Unidos, pero los científicios no han logrado unificar criterios, debido a las cantidades usadas en las pruebas y a que en las mismas se ha mezclado el ajo con otros ingredientes.


- Té verde.
Diversas investigaciones realizadas en animales, han determinado que los polifenoles presentes en el té verde combaten la transformación de células normales en células cancerígenas en órganos como las glándulas mamarias, el colon, el páncreas, la cavidad oral y los pulmones. Los resultados aún no son concluyentes sobre el efecto del té verde para prevenir el cáncer.


- Rábano, brócoli, arúgula y otras plantas crucíferas. Son una rica de fuente vitaminas, fibra y minerales, pero las investigaciones se han centrado en los glucosinatos que contienen y que, al descomponerse y formar compuestos biológicos como los indoles y los isotiocianatos, se dice que combaten la formación de cáncer en mamas, hígado, pulmones y estómago. Las pruebas se han realizado en animales y humanos en Canadá, Suecia y Holanda, aunque los beneficios de las plantas crucíferas en el tratamiento y prevención del cáncer siguen en proceso.

27/3/16

¿Desea reducir el riesgo de cáncer? Pruebe comer pistachos [27-3-16]

 
¿Desea reducir el riesgo de cáncer? Pruebe comer pistachos

El beneficio procede de un tipo particular de vitamina E que se encuentra en estos frutos secos, informa un experto

De acuerdo con un estudio reciente, comer pistachos todos los días podría reducir el riesgo de cáncer de pulmón y otras enfermedades malignas.

Los pistachos son una buena fuente de un tipo de vitamina E conocida como gama-tocoferol.

"Se sabe que la vitamina E ofrece algo de protección contra ciertas formas de cáncer. Un consumo más elevado de gama-tocoferol... podría reducir el riesgo de cáncer de pulmón", señaló en un comunicado de prensa de la American Association for Cancer Research Ladia M. Hernandez, dietista investigadora del Centro Oncológico M.D. Anderson de la Universidad de Texas y candidata doctoral de la Universidad de Mujeres de Texas.

En el estudio participaron 18 personas que consumieron 68 gramos (cerca de 2 onzas o 117 granos) de pistacho al día durante cuatro semanas y 18 personas en un grupo de control que no incorporaron los pistachos a su dieta normal.

A medida que progresaba el estudio, los que estaban en el grupo de pistacho mostraron niveles mucho más altos de gama-tocoferol.

Se tenía previsto presentar los hallazgos el 8 de diciembre en la conferencia de la American Association for Cancer Research en Houston.

"Los pistachos son unos de esos frutos secos 'buenos para uno' y dos onzas al día se podrían incorporar a las estrategias dietéticas diseñadas para reducir el riesgo de cáncer de pulmón sin cambios significativos en el índice de masa corporal", apuntó Hernandez.

"Otras fuentes alimenticias ricas en gama-tocoferol son los cacahuates (maní), pacana, soya y aceite de maíz", agregó.
 

2/7/15

Relacionan el consumo diario de aspirina con un descenso en el riesgo de cáncer


Relacionan el consumo diario de aspirina con un descenso en el riesgo de cáncer

Un estudio sobre el régimen de baja dosis a largo plazo encuentra hallazgos sorprendentes para muchos tipos comunes de cáncer

Una investigación reciente revela que tomar una aspirina diaria de baja dosis a largo plazo reduce de forma drástica el riesgo de morir a causa de una amplia gama de cánceres.

Específicamente, un equipo de investigación británico encontró evidencias de que tomar una aspirina diaria de baja dosis (75 miligramos) durante al menos cinco años reduce el riesgo de fatalidades entre un 10 y 60 por ciento en función del tipo de cáncer.

Los hallazgos se derivan de un análisis reciente de ocho estudios en el que participaron más de 25,500 pacientes, que se había llevado a cabo en principio para examinar el potencial de protección de un régimen de aspirina de baja dosis sobre las enfermedades cardiovasculares.

Las observaciones actuales tienen lugar después de que el mismo equipo realizara una investigación anterior, que reportó en octubre que un régimen a largo plazo de aspirina de baja dosis parece reducir el riesgo de muerte por cáncer colorrectal en un tercio.

"Estos hallazgos ofrecen la primera prueba en hombres de que la aspirina reduce las muertes por diversos tipos de cánceres comunes", apuntó el equipo del estudio en un comunicado de prensa.

Pero el autor principal del estudio, el Prof. Peter Rothwell, del Hospital John Radcliffe y la Universidad de Oxford, subrayó que "estos resultados no significan que todos los adultos deben comenzar de inmediato a tomar aspirina".

"Aunque sí demuestran nuevos beneficios importantes que no han sido tomados en cuenta con anterioridad para las recomendaciones de las directrices", agregó, señalando que" las directrices han advertido como es debido de que en personas sanas de mediana edad el pequeño riesgo de sangrado por tomar aspirina contrarresta en parte los beneficios de prevención de accidentes cerebrovasculares y ataques cardiacos".

"Pero las reducciones de las muertes por diversos tipos comunes de cánceres alterarán a partir de ahora este balance para muchas personas", sugirió Rothwell.

Rothwell y sus colegas publicaron sus hallazgos el 7 de diciembre en la edición en línea de The Lancet.

La investigación que tomó parte de la revisión actual se llevó a cabo durante un periodo promedio de cuatro a ocho años. A los pacientes (algunos de los cuales recibieron un régimen de aspirina de dosis baja, mientras que otros no) se les dio seguimiento durante 20 años.

Los autores determinaron que si bien los estudios estaban en marcha, el riesgo global de muerte por cáncer se redujo en 21 por ciento entre los que tomaban aspirina de baja dosis. Sin embargo, los beneficios a largo plazo para algunos cánceres específicos se empezaron a observar a los cinco años después de que finalizaran los estudios.

A los cinco años, las muertes por cánceres gastrointestinales habían disminuido un 54 por ciento entre los pacientes que tomaban aspirina de baja dosis.

El impacto protector de la aspirina de baja dosis sobre el cáncer de estómago y colorrectal no se observó hasta después de diez años, y en cuanto al cáncer de próstata, los primeros beneficios aparecieron después de 15 años.

Veinte años después de comenzar por primera vez el programa de aspirina de baja dosis, el riesgo de muerte se redujo en 10 por ciento entre los pacientes de cáncer de próstata, en 30 por ciento entre los pacientes de cáncer de pulmón (aunque solo en aquellos que tenían adenocarcinomas, el tipo de cáncer que se observa normalmente entre los no fumadores), en 40 por ciento entre los pacientes de cáncer colorrectal y en 60 por ciento entre los pacientes de cáncer esofágico.

El impacto potencial de la aspirina sobre las tasas de mortalidad de los cánceres de páncreas, estómago y cerebral fueron más difíciles de medir, apuntaron los autores, debido a la escasez relativa de muertes por estas enfermedades específicas.

También hallaron que la aspirina de alta dosis no pareció aumentar el beneficio protector. Y aunque ni el historial de tabaquismo ni el sexo parecieron afectar el impacto de la aspirina de baja dosis, la edad sin duda lo hizo: el riesgo de muerte a 20 años se redujo de forma drástica entre los pacientes mayores.

Y aunque advierten que se necesitan más investigaciones para confirmar este "estudio preliminar", los autores sugieren que las personas que empiecen un régimen a largo plazo de aspirina de baja dosis en la última etapa de sus 40 o 50 años de edad son las que probablemente más se beneficiarán.

El Dr. Alan Arslan, profesor asistente en los departamentos de obstetricia y ginecología y medicina ambiental del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York (NYU), describió los hallazgos como "muy significativos".

"Este es el estudio de mayor tamaño que demuestra que tomar aspirina por un periodo largo de tiempo reduce el riesgo de muerte a causa de muchos cánceres, sobre todo de los cánceres gastrointestinales", apuntó.

"El mensaje final para los pacientes es que si alguien toma aspirina de baja dosis o regular, esto puede reducir su riesgo de muerte por cáncer", agregó Arslan. "Sin embargo, si una persona no toma aspirina actualmente debería hablar con su médico antes de comenzar a hacerlo. La aspirina tiene riesgo de efectos secundarios, tales como sangrado y accidente cerebrovascular".